Que es el Efecto Cuadriga

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ANATOMÍA

A nivel anatómico, los lumbricales son cuatro músculos intrínsecos.

Pequeños fascículos peniformes y carnosos que tienen su origen en la zona lateral del tendón flexor profundo de los dedos, e insertan en las zona de los tendones extensores comunes de los dedos.

Son muy potentes al tensar los músculos flexores comunes profundos.

Se encuentran cubiertos por el arco palmar superficial y por ramas cutáneas nerviosas del ulnar y el mediano, al mismo tiempo cubren los espacios interóseos.

Los lumbricales 1º y 2º se originan en los dos tendones laterales del músculo flexor profundo de los dedos y los 3º y 4º se originan en los tres tendones mediales del músculo flexor profundo de los dedos.

La inervación de 1º y 2º es por el nervio mediano (C8 y T1) y los 3º y 4º están inervados por un ramo profundo del nervio cubital (C8 y T1).

Vascularizados por el arco palmar superficial.

Juegan un papel muy importante en el equilibrio de las tensiones y fuerzas de la mano.

Flexionan las articulaciones metacarpofalángicas y extienden las articulaciones interfalángicas.

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Hay que nombrar también al flexor común profundo de los dedos.

Se localiza en la zona posterior del flexor superficial y está contenido en un compartimiento que casi no se puede extender, este ayuda a incrementar su tensión.

Este se origina en la cara anterior del ¾ superiores del cúbito y en la membrana interósea, se inserta por medio de 4 tendones.

Después de pasar por la muñeca, se dividen hacia a la 3ª falange de los 4 últimos dedos, insertándose en la superficie anterior de la base de la 3ª falange.

Actúa como flexor de la muñeca, de la articulación metacarpofalángica y también de las 2 interfalángicas, flexionando la 3ª falange sobre la 2ª, e interviniendo en la flexión de las otras 2.


FISIOPATOLOGÍA

Los desgarros musculares de los lumbricales son lesiones raras de la palma de la mano causadas por el efecto cuadriga, descrito como un cizallamiento patológico, que en ocasiones es el resultado de un agarre específico en la escalada.

La mayor incidencia se da en el III lumbrical por su característica de dos vientres musculares.

Hay que tener en cuenta la existencia de varianza anatómica en función de las características intrínsecas de cada individuo.

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Los afectados suelen referir dolor en la palma de la mano, provocado por un desplazamiento de los tendones flexores profundos y en ocasiones, indican dolor persistente casi considerado como crónico, con una duración media estimada en 3 meses.

En ocasiones también pueden referir quemazón en la zona del tercio distal del antebrazo como zona refleja de la inervación de dichos músculos.

Según la bibliografía actual, se puede clasificar las lesiones de los lumbricales, en tres grados:

  • Grado I - Microtraumatismo en el músculo lumbrical que da positivo en el test de estrés clínico.

    - En ultrasónico no se detecta edema o sangrado ni tenosinovitis (inflamación del tendón y de su vaina).

  • Grado II - Interrupción de la fibra muscular sin afectación del tendón y sin tenosinovitis adyacente de los tendones flexores.

  • Grado III - Interrupción musculo-tendinosa en la zona, mediante resonancia se puede detectar discontinuidad del tendón flexor profundo y superficial, existencia de edema, hematoma y tenosinovitis de los tendones flexores.


CONCIENCIA EN EL MOVIMIENTO

En escalada, algunos de los agarres que usamos y que nos interesa analizar ahora, son mono-dedos, bi-dedos y tri-dedos en extensión.

Los podemos describir como agarres que se sustenta en las zonas más distales de las falanges, dependiendo del tamaño y la profundidad de las presas a utilizar y pudiendo variar el número de dedos implicados en estas tomas.

En referencia a la patología que nos ocupa, el efecto cuadriga, uno de los principales problemas que nos encontramos y del que la mayoría no somos conscientes, es del gran desequilibrio muscular que existen en nuestros antebrazos y manos.

Generalmente, esto es más evidente entre flexores y extensores.

Este desequilibrio también lo tenemo analizar y trabajar en más estructuras afectadas y olvidadas dentro de algunos de los diferentes sistemas de entrenamiento.

Tenemos que tener en cuenta las descompensaciones entre los diferentes dedos de una misma mano y la comparativa con la otra, de forma tanto global como individual.

Es muy importante la evaluación cuantitativa de la fuerza y cualitativa de las diferentes sensaciones de dolor o molestia,en las diferentes estructuras bajo tensión controlada y tener en cuenta las diferencias anatómicas de cada individuo así como sus características intrínsecas para poder hacer una comparativa bilateral y desarrollar un correcto plan de trabajo.

En ocasiones tampoco somos conscientes de la biomecánica específica que se desarrolla en las tomas de estos agarres y el efecto de las tensiones descontroladas que se generan de forma interna. Tampoco somos conscientes de la importancia que tiene la disociación y no le damos la intensidad ni la propiocepción necesaria al entrenamiento específico de estos músculos. Si reconocemos esto y lo modificamos, se desarrollara un equilibrio armónico de la mano y el antebrazo en su totalidad.

Todas las estructuras son importantes.

Si todos los grupos musculares que integran la mano y el antebrazo están equilibrados, podremos optimizar cien por cien todos los recursos y beneficios adquiridos durante nuestro entrenamiento.

El equilibrio es básico para un óptimo movimiento y un máximo rendimiento.

Un trabajo específico en laboratorio y con ello me refiero, a un entorno controlado, va a generar una correcta y óptima respuesta en caso de tener que usar este tipo de agarre en la roca.

Este trabajo en ocasiones, puede considerarse tedios ya que no estamos acostumbrados a este tipo de disciplina donde prima la calidad, perfección y propiocepción del movimiento, siendo menos resultadista y los avances más difíciles de evaluar de cuantitativa pero sí cualitativa.


Puntos fuertes de este sistema de trabajo

Algunos tips:

  • Alineación y tensión de la muñeca.

  • Control del cuello, hombros, codos y cadera.

  • Control de las tomas.

  • Evaluación y acondicionamiento especÍfico según desequilibrios musculares.

  • Calidad frente a cantidad en las repeticiones.

  • Medios de contención específicos.

La máxima es:

  • La calidad frente a la cantidad.

  • Máxima propiocepción en el control corporal y el movimiento.

  • Repeticiones de calidad.


Artículo escrito por Lis Losada Baz


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Lis Losada Baz